Entre tanto blog creado, es curioso que la mayoría estén centrados en el propio creador.
YO me siento así, A MI me paso esto, YO pienso de esta manera… Es cierto que los blog, antes llamados bitácoras (¿reminiscencia startrekista? Cuaderno de bitácora del capitán, fecha estelar 2007.07), nacieron con el animo de ser los sustitutos de My Diary, ese cuaderno de papel y cartón cerrado con un candado de juguete en el que contábamos nuestras miserables vidas y que escondíamos en el fondo del armario creyendo que allí estaría a salvo de las miradas indiscretas de nuestros curiosos progenitores.
Con el tiempo el fenómeno ha ido creciendo y se han convertido en una ventana al mundo que puede ser usado para mil cosas distintas, pero la mayoría de los blog son retazos de la tristeza que acumulan sus creadores, fusiones de dolor marchito por el cansancio. Diarios de gente triste por múltiples motivos que grita su dolor al mundo con la voz codificada en HTML.
Me cansan. Unión de pesimistas que se quejan por nada, cuyo dolor es un fantasma inexistente, que se recrean y auto complacen exaltando su victimismo. Asociación de Calimeros que se mueren porque alguien, quien sea, les dirija unas palabras de consuelo -¡pobrecitos!- y así ellos mover el rabo como perros a los que han dado una galleta.
¡SUPERADLO!
¡MADURAD DE UNA VEZ!
¡Mirad a vuestro alrededor y veréis como vuestro problema no es nada en comparación!

