Diario de Akeru XII

boris03No hay que morir para convertirse en vampiro, aunque durante un momento te sientes morir de placer. Y en el momento álgido, cuando sentí que iba a alcanzar el orgasmo de mi vida, Hikari me ofreció su cuello, libre de ropa, la camisa y la americana tiradas Dios sabia donde…

Y yo mordí. Me agarre a ese cuello como si me fuese la vida en ello, como si todo lo que había vivido no hubiese sido mas que un cúmulo de circunstancias que me habían llevado hasta ese momento exacto de mi vida en que se cumplía mi destino.


Y bebí. Bebí su sangre para calmar la sed del mundo que clamaba desde el desierto de mi alma. Bebí sintiendo los latidos de nuestros corazones bombear al mismo tiempo, marcando el compás de nuestra existencia, de mi existencia, tan efímera hasta ese momento, tan eterna desde ese instante…

Mordí y bebí y grite y anhele… Y el mundo vino a mi, volvio de repente, igual que antes pero cambiado, con colores y olores mas intensos, vividos y reales. Y pude oler la excitación de Hikari, su deseo de algo mas que sangre, y acabamos desnudos, haciendo el amor, mordiéndonos, besándonos, amándonos, sintiendo el mundo en nuestra alma, palpitando con nosotros, deseando ser nosotros.

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